El tema central de este Blog es LA FILOSOFÍA DE LA CABAÑA y/o EL REGRESO A LA NATURALEZA o sobre la construcción de un "paradiso perduto" y encontrar un lugar en él. La experiencia de la quietud silenciosa en la contemplación y la conexión entre el corazón y la tierra. La cabaña como objeto y método de pensamiento. Una cabaña para aprender a vivir de nuevo, y como ejemplo de que otras maneras de vivir son posibles sobre la tierra.

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viernes, 24 de enero de 2025

Cabaña en Irlanda. El descubrimiento de una artista

La vida de una artista malagueña en una cabaña en un bosque de Irlanda.

Cansada de la vida de ciudad, desencantada de la necesidad de inmediatez, la artista Laura Zambrana (Zam.Rod) decidió “tomarse un año sabático” junto a su familia en una remota cabaña en el bosque en un pueblecito irlandés. Allí se redescubrió a sí misma y descubrió la Moth, la mariposa nocturna que ha sido su musa (y su alter ego) durante estos dos años.

Por Arantxa Neyra 





La vida en una cabaña en el bosque

“Las prisas, el estrés crónico, el materialismo, la obsesión con la belleza, comer en restaurantes sin parar, beber alcohol como lo más normal, estar conectado a todas horas a Whatsapp, Facebook, Youtube, Instagram, Linkedin, Telegram, TikTok, Snapchat, Twitter…, el email echando humo, agregadores de noticias, decenas de canales de televisión y varias plataformas de televisión de pago me hicieron querer bajarme del barco”. Así describe su punto y aparte Laura Zambrana, más conocida como Zam.Rod, una artista malagueña formada en Milán, que decidió echar el freno y dejarse llevar para ver qué le pedía el corazón. 24 meses después ha vuelto a Málaga, más reconectada consigo misma, con su familia y con un precioso –y simbólico– porfolio bajo el brazo, con obras creadas allí, que le han hecho redescubrir su pasión (y su talento) por la pintura figurativa, después de años dedicada a lo abstracto. Las piezas del puzzle comenzaron a encajar. Y ella está feliz de ver, ahora, la imagen completa
.


No vino de repente. Llevaba meses sintiendo la necesidad de seguir nutriéndose, de conocer gente interesante y de explorar artística y personalmente.“Meditar a diario y aplicar la técnica la ‘ley de la atracción’ me ayudaron a ‘alinear las estrellas con mi propia mano’. Dejar mi casa y mi estudio del centro de Málaga, guardar todos los muebles en un trastero, conseguir tres plazas en un colegio irlandés, encontrar una casa en una aldea de 1.000 habitantes, y lo más difícil, convencer a un marido que se estaba convirtiendo en un ‘señorito andaluz’ de salir de su zona de confort no fue sencillo”… Pero lo hizo. Y después hizo las maletas. Y se plantó en una pequeña aldea de apenas mil habitantes en lo más remoto del condado de Cork, desde donde, tanto ella como su marido, podrían seguir trabajando, puesto que son diseñadores ambos .




Una señal divina

Schull era un pueblo encantador, y la cabaña en el bosque un milagro, pero no pudo disfrutar demasiado de todas sus bondades, porque al poco de llegar, sufrió un duro revés: el ataque de un pirata informático que de un plumazo acabo con su trabajo y su esfuerzo de una década aniquilando su cuenta de Instagram. Quizás si le hubiese sucedido en España, esto hubiera tenido un final muy diferente, pero allí, “rodeada de naturaleza, con baños a dos grados y paseos descalza por el bosque, mucho más terapéutico que cualquier tratamiento de spa del mundo”, Laura creyó que el mundo, quizás, solo quizás, estaba tratando de decirle algo. “Mi cuenta de Instagram, @ZAMRODart y mis cuadros abstractos fueron hackeados. 10 años posteando mi evolución como artista, y mi principal canal de ventas, a la basura. Tal vez una lección del universo, porque esto ocurrió en el mes 2 de 24 que estuve en la llamada ‘isla esmeralda’. Un hacker turco me extorsionó durante cuatro meses a cambio de que le diera dinero para devolverme mi cuenta de Facebook e Instagram. Me robó y borró todo el contenido. Tras el terremoto de Turquía, el 6 de febrero de 2023, no volví a saber nada de él”.





Crisálida irlandesa

“Una vez sanada, entre el silencio de vivir en la falda de una montaña, respirar aire puro, oler a plantas salvajes mojadas, sentir el amor de mi familia y el apoyo de los nuestros en España, me sentí plena para empezar la torre de nuevo”, explica. “La inspiración me salía por las orejas”.





Allí fue cuando los frutos de todo este esfuerzo y la metamorfosis empezaron a hacerse realidad. “Estudiando la libélula a fondo para plasmarla en un cuadro abstracto XXL que estaba haciendo para una exposición, descubrí la MOTH, la mariposa nocturna, un lepidóptero que abunda en Irlanda. Quedé fascinada por sus colores, su tamaño, las formas geométricas y la suavidad de su pelaje. Estaba en proceso creativo, por fin, después de años, había encontrado el momento para hacer una colección en reposo, con sentido, plasmando bien mis ideas. Me quedé alucinada con su simbolismo. Era el paralelismo de lo que me estaba ocurriendo: la oruga, una vez dentro de la crisálida, desprende enzimas que descomponen su cuerpo y lo vuelven a formar. Así, se transforma en una magnífica mariposa, un símbolo de que, incluso en los momentos más difíciles, siempre existe la posibilidad de cambio y transformación”.


Desde entonces, Laura puso a un lado sus creaciones abstractas y se enfocó en las mariposas. “Compré material en la gran ciudad y pinté sin parar. Creé una nueva cuenta de Instagram, una página web con shop online, y disfruté enseñando mi arte exponiendo en galerías de la talla de LAVIT GALLERY en Cork”, cuenta.




Ahora, de vuelta, saca una interesante conclusión: “Yo nací con el don de dibujar. Mi pasión siempre ha sido el realismo. Mis nueve años de abstractos fueron una necesidad: desfogar por la tensión acumulada que había en casa con tres bebés y tener tiempo para ellos. La evolución al estilo figurativo significa que he madurado, que tengo tiempo, que me he ordenado y reseteado, que me he actualizado a un programa superior. Significa lujo, porque conlleva más tiempo realizarlo, y si lo tienes y puedes permitírtelo, significa que te has convertido en JEFA”.


https://www.revistaad.es/articulos/una-artista-malaguena-se-va-a-vivir-a-una-cabana-en-el-bosque-de-irlanda




martes, 21 de enero de 2025

Cabaña minimalista en Italia

En Italie, un charmant refuge signé Llabb

© Anna Positano, Gaia Cambiaggi (Studio Campo)


Un refuge de seulement 12 m², niché dans le somptueux Val Trebia, est le travail minutieux de l’agence d’architecture Llabb. Un exercice à part entière pour concevoir et construire une architecture minimaliste et ancrée dans son site.


Minimaliste et en relation avec la nature

Le projet est né de l’expérimentation d’un système simple et modulaire, entièrement en bois, qui répond aux besoins environnementaux et sociaux en commençant par une vie minimaliste et en relation à la nature. Les 12 mètres carrés sont conçus comme un espace de contemplation et d’introspection. Dans un environnement qui développe des thèmes modernistes à la recherche de flexibilité, ce lieu peut être un studio, une retraite, un salon de thé ou une maison d’hôtes. Le projet rappelle l’expérience artisanale des associés fondateurs de llabb. En effet, avant de fonder leur cabinet d’architecture, Luca Scardulla et Federico Robbiano ont commencé leur pratique en tant qu’atelier de menuiserie, installé dans un garage, à Gênes, en Italie.

La réalisation se trouve dans la vallée de Trebbia en Italie, au coeur des Apennins entre la Ligurie et Emilie Romagne, dans un emplacement loin de tout, méconnu et surtout farouche. Le projet prend ses sources dans la nature, part sur les traces d’anciennes terrasses escarpées, et construit son projet. Complètement monté à sec et détaché de n’importe quel réseau de distribution, l’ensemble rappelle parfois les salons de thé et tantôt les cabanes rencontrées dans les forêts scandinaves, bref, cette petite construction explore, dans toute sa modestie, une idée originale de l’espace et son environnement.


Entièrement en bois

Le volume rectangulaire, qui se tient au-dessus du sol et est positionné perpendiculairement à la pente raide. Seulement la porte d’entrée est visible, marquée par une arrivée prononcée et accessible par une passerelle. Les murs qui définissent la cabane et qui l’enferment sur trois côtés sont revêtus de planches de contreplaqué disposées horizontalement. Le quatrième côté qui se trouve face au sud-est, s’ouvre sur la vallée. L’espace intérieur se prolonge en terrasse séparée par quatre panneaux vitrées sur toute la hauteur, l’un des panneaux peut être ouvert.

Une petite fenêtre longitudinale apparaît du côté sud-ouest. Les planches des trois murs extérieurs sont montés de manière à laisser un écart situé de part et d’autre de l’entrée et à côté est de la terrasse, produit un effet filtre. Au niveau du sol et au sommet de la cabane les corniches courent sans interruption. La construction est soutenue par quatre supports métalliques, équipé de larges bases qui reposent sur des lits de grès. « La simple modularité de la structure la rend facilement évolutive et adaptable à de compositions différentes. La simplicité de construction, l’impact minimal sur la terre et l’utilisation des ressources naturelles des matériaux qui proviennent localement permettent une installation respectueuse sur le site naturel. « Le projet incite les êtres humains à renouer avec la nature. » Déclare Luca Scardulla. En entrant dans cette cabine, la vue sur la vallée ci-dessous semble offerte. Le niveau d’entrée comprend un comptoir qui longe tout le mur droit et guide le regard du visiteur vers l’extérieur, il sert de siège, de bureau et d’espace de rangement. Le troisième et dernier niveau vers le bas possède la plus grande superficie. Le mur qui cache la petite salle de bain accueille un lit dépliant, qui, lorsqu’il est ouvert, flotte au-dessus du canapé. L’été le soleil produit une variété de motifs d’ombre et de lumière à l’intérieur à différents moments de la journée.

«Nous avons porté une attention particulière à la conception de l’espace intérieur. Minimal et flexible, l’espace semble léger et contemplatif. L’interaction entre différents niveaux offre la possibilité de mieux gérer les espaces de stockage et les compartiments techniques, tandis que l’ensemble contribue à la définition d’une atmosphère gracieuse. » Souligne Federico Robbiano.


D’après une expérience artisanale

La conception est née comme un besoin venant de Luca Scardulla et de Federico Robbiano, les deux fondateurs à llabb, pour transmettre à leurs collaborateurs le savoir qu’ils avaient acquis dans les années précédentes l’ouverture de l’atelier. Leur carrière a commencé en 2013 dans un garage à Gênes qu’ils ont converti en atelier. Là, en tant que menuisiers autodidactes, Luca et Federico ont appris l’art de réaliser, concevoir et fabriquer des meubles sur mesure. Au fil du temps, leur l’expérience artisanale a guidé l’architecture des projets développés par l’agence, qui ont a toujours gardé des traces de l’attention aux détails et le soucis de la précision. Les murs, le sol et le plafond de cette cabane ont été pré-assemblés à l’atelier, ils sont composés de Contreplaqué Okoumé, un bois choisi pour sa résistance aux intempéries. Les façades sont montées sur des lattes d’espacement de manière à créer un vide d’air entre la façade et les murs, ce qui améliore l’isolation et la performance. Le toit est fait de tôle ondulée. Au-dessus, deux panneaux photovoltaïques, reliés à des batteries, sont installés. Le prototype est conçu pour être totalement autonome et hors réseau d’égouts, grâce à l’existence des toilettes compostables et des bidons d’eau. Cependant, la structure peut facilement être raccordée à un réseau d’égouts et de l’approvisionnement en eau. La cabane de Val Trebia est un petit bijou à découvrir sans tarder.



© Anna Positano, Gaia Cambiaggi (Studio Campo)


© Anna Positano, Gaia Cambiaggi (Studio Campo)


© Anna Positano, Gaia Cambiaggi (Studio Campo)


© Anna Positano, Gaia Cambiaggi (Studio Campo)



Le site de l’agence d’architecture Llabb : ici.Les photos : © Anna Positano, Gaia Cambiaggi Studio Campo



https://draft.blogger.com/blog/post/edit/228787287723518540/5112241592637690659?hl=es



jueves, 16 de enero de 2025

Una cúpula, icono de la arquitectura





Esta cúpula abandonada es un icono de la arquitectura y está en peligro


La Cupole fue construida en 1964 por el arquitecto Dante Bini como refugio junto al mar para la pareja formada por el director de cine italiano Michelangelo Antonioni y la actriz Mónica Vitti.

Bianca Felicori
Publicado: 10/09/2021


Nacido en la zona de Módena, en Castelfranco Emilia (1922), Dante Bini es el inventor de Binishell, una técnica que utiliza la presión del aire para crear construcciones de hormigón armado de forma esférica, que se convierte en el elemento clave de su obra. Y es el Binishell que Dante Bini utiliza para la construcción de la mítica cúpula de Michelangelo Antonioni y Monica Vitti en Cerdeña . Estamos a mediados de los sesenta (1964), el director y la actriz están en el archipiélago de La Maddalena para rodar una escena para Deserto Rosso en la playa rosa de la isla de Budelli. En esta ocasión, Antonioni conoce al empresario y terrateniente Giorgio Tizzoni y se hacen amigos. En el mismo período, Tizzoni decidió invertir en la compra de un terreno en la Costa Paradiso, un lugar "llamado por los pastores locales 'terra niedda', o tierra de la nada, porque se considera árida e inútil", dice Giulia Chianese, actriz que participa en un documental sobre el famoso director italiano.

Tizzoni le pide consejo a su nuevo amigo y, tras recibir su apoyo, compra el terreno y decide regalarle un pedazo. El matrimonio Vitti-Antonioni quería diseñar una casa de vacaciones , como una especie de refugio inmerso en la naturaleza de Gallura, la parte más septentrional de Cerdeña, y la tarea fue encomendada a Dante Bini. Entre 1968 y 1971 Bini trabaja codo a codo con Antonioni para la construcción de la villa, se crea una relación única entre arquitecto y cliente, estudian juntos el proyecto de esta cúpula que parece haber surgido de la tierra y que retoma el rojizo matices de las rocas de la costa, cuyos polvos se utilizan para hacer el revestimiento de yeso de la construcción.


Antes de terminar la edificación el amor entre Vitti y Antonioni termina, y esto probablemente sea una de las razones por las que la Cúpula termina siendo abandonada y todavía permanece allí hoy, presa del descuido como un naufragio. Delimitado por las autoridades locales, la casa está totalmente desgastada por el vandalismo y los agentes atmosféricos, mientras continúa siendo visitado, fotografiado y publicado por entusiastas del cine y la arquitectura. Esta es la condición actual de la obra maestra de Bini, a menudo víctima de ladrones y ocupantes, mientras que la Cupoletta, su pequeña reproducción construida al lado, propiedad del pintor Sergio Vacchi, así como del nuevo esposo de Letizia Balboni, la ex esposa de Antonioni, se ha transformado en un Bed & Breakfast.


Pero finalmente alguien está listo para hacer algo y es De Rebus Sardois, que ha preparado un documental fruto del proyecto de Sara Nieddu que promueve una recolección de firmas en change.org. Giulia Chianese nos brinda más detalles sobre el estado actual de la villa, "los propietarios la dejaron pudrirse en absoluta decadencia, negando explícitamente cualquier correlación entre la Cúpula y su uso real por parte del director, uno de ellos de hecho afirma que la villa no ha estado nunca habitada por Antonioni salvo por unos días. Y no es una cuestión económica, ha habido muchas propuestas de compra, incluso un inversor chino quiso comprar la cúpula para transformarlo en un centro de investigación de películas experimentales, pero siempre se han negado".

Pero ahora parece que el superintendente Bruno Billeci junto con Monica Scanu, presidenta regional del Fondo Ambiental, quieren tomar las riendas de la situación. Las instituciones avanzan hacia la recuperación de esta propiedad, tratando de colaborar con los propietarios para encontrar una solución. Ojalá sea así pero, mientras tanto, ¿firmamos?



https://es.search.yahoo.com/search?fr=mcafee&type=E210ES91082G0&p=ESTA+C%C3%9APULA+ABANDONADA+ES+UN+ICONO+DE+LA+ARQUITECTURA+Y+EST%C3%81+EN+PELIGRO



martes, 22 de marzo de 2022

Aisladas por pura rebeldía

Página /12

Aisladas por pura rebeldía
A lo largo de la historia, ha habido mujeres que eligieron el encierro para desembarazarse del deber-ser que imponía la sociedad y ser genuinamente libres, sacándole provecho a una reclusión que les permitió dar rienda suelta a notables obras, desde poesías y novelas hasta canciones y pinturas. A continuación, algunas historias de confinamiento de ilustres como Mina, Patricia Highsmith, sor Juana Inés de la Cruz…

17 de abril de 2020 




“Hace unos días, la cantante italiana Mina cumplió 80 años. En estricto confinamiento. Y no solo por las circunstancias globales. La reclusión, a Mina, le viene de lejos. De tan lejos que estas últimas semanas ha corrido un meme por toda Italia en el que se podía leer: ‘Mina no sale de casa desde el 23 de agosto de 1978. Mina es inteligente ¡Sé como Mina!’”. Así recuerda un reciente artículo del diario El País a una de las mujeres más célebremente recluidas de la historia, superdiva de la canción italiana que hizo bomba de humo al confinarse en su casa de Suiza a fines de los 70, tras padecer años y años de persecución mediática. “Uno de sus primeros éxitos, Il cielo in una stanza, ya marcaría lo que sería una constante en su carrera: el escándalo. La interpretación del tema que, claramente, alude a una relación sexual, y encima interpretada, y de qué manera, por una mujer, levanta tal polvareda que la canción llega a ser censurada”, ofrece la mentada nota. Y recuerda cómo, cuando en el ’63 Mina viaja a UK para dar a luz, los paparazzi anuncian ¡horrorizados! que la criatura es fruto de un romance prohibido con el actor Corrado Pani. Poco importaba que el hombre estuviera separado: L’Osservatore Romano la tilda de “pecadora pública”, la RAI la veta por años… El calvario continúa para la Tigresa de Cremona, a la que no le pierden rastro. En el ’78, agotada, da su último concierto y, desde entonces, se recluye definitivamente en Lugano, Suiza, donde se ha dejado ver a cuentagotas. En 2001, por caso, cuando abrió las puertas de su estudio de grabación en una transmisión streaming a la que trataron de acceder 50 millones de personas en simultáneo. Es que de tan inmarchitable su popularidad, hace poco reclamaba el pueblo tano que la misteriosa dama fuera elegida senadora vitalicia… Indómita y sin soltar nunca la toalla, ha estado presente a través de sus canciones: saca prácticamente un disco por año experimentando con el sonido que le dé la gana, sea jazz, pop, ópera, electrónica… “Dejándose ver en esas fastuosas portadas repletas de ironía”, destaca la periodista ibérica Blanca Lacasa: “como la cabeza de un mono en la portada del álbum Selfie, o esa tapa en la que su cabeza aparece incrustada en el cuerpo de un culturista, o aquella en la que se convierte en Gioconda, o esa otra en la que enseña desafiante los dientes. Por no hablar de una en la que aparece obesa respondiendo con sorna a todas esas teorías que achacaban su encierro a un aumento de peso”.




La reina del suspense. Suiza fue también el destino elegido por Patricia Highsmith, que pasó sus últimos años en Tegna, sobre el valle de Maggia, en relativa reclusión. Fastidiada por lo “descarnado y tedioso” de su Estados Unidos natal, vivió en Italia, Reino Unido y Francia previo a anclar definitivamente en este petit pueblo de apenas 200 habitantes, donde encontró refugio en una casita blanca con jardín. Celosa a ultranza de su privacidad, allí cultivó plantas, construyó sus propios muebles de madera, practicó la cría de caracoles… cuya compañía valoraba más que la humana. Siempre rodeada de gatos, como su querida Charlotte, amenizaba sus horas leyendo el Herald Tribune, pintando, escribiendo en su diario, escuchando música clásica. Y manteniendo, claro, una dieta regular… a base de whisky, cerveza y dos atados de cigarrillos sin filtro al día. “Gracias a su aislamiento, su mente no estaba contaminada por la moda, los convencionalismos o las inhibiciones”, dijo una voz amiga sobre la huraña mujer, que era más afín al intercambio epistolar que a la vida social activa, porque –según afirmaba- iba en desmedro de su creatividad. “Mi imaginación funciona mucho mejor cuando no tengo que hablar con la gente”, afirmó en cierta ocasión la sobresaliente renovadora del género negro, creadora del talentosísimo Señor Ripley (de los asesinos que acuñó, su favorito), de Extraños en un tren… Y de la preciosa, rompedora Carol, esa historia de un amor arrebatado entre dos mujeres en los 50s que fue recibida con condescendencia y pacatería por la crítica de la época, pero con hondo agradecimiento por el público.




Una poeta sin par. Qué miopes, por favor, ciertos ojitos revisionistas al querer imponer su anacrónica mirada contemporánea sobre la excepcional poeta Emily Dickinson para tildarla de puritana ¡Justo a ella!, que se mostraba reacia a los dogmatismos religiosos, a la figura de un Dios todopoderoso, a la egomanía… Dedicarse en cuerpo y alma a la poesía requería un voto de concentración y aislamiento que, con devoción, ella tomó a voluntad; haciendo consciente corte de manga a lo que la sociedad del siglo 19 esperaba de una mujer: que fuera madre, esposa, criatura social. Social fue, en sus propios términos, favoreciendo misivas para intercambiar con sus seres queridos: cartas como rompecabezas, notas breves como tuits, poemas como obsequios que hacían las delicias de su círculo de amigos. Con los que comparte, dicho sea de paso, su profundo humanismo, aboga por un acceso equitativo a la educación… Ojo, su exilio a puertas cerradas en la casa familiar fue progresivo, no se dio de la noche a la mañana- ¿De qué otro modo sino con tiempo y dedicación, en soledad, hubiera podido terminar a la tierna edad de 15 el bellísimo herbario donde preservó meticulosamente flores y plantas de su Amherst natal, recogiendo cientos de especies con sensibilidad y mimo? El encierro no fue, para ella, privación: fue ejercicio de una autonomía y fortaleza singulares, como singulares fueron sus poesías. “Podría estar más sola… sin mi soledad”, uno de sus versos, por demás representativo.




La adolescente resiliente. “Ríete de todo y olvídate de todos. Suena egoísta, pero es la única cura para los que sufren de autocompasión”. “A largo plazo, el arma más afilada es un espíritu amable y gentil”. “No pienso en la miseria sino en la belleza que aún permanece”. Que tan esperanzadoras frases pertenezcan a una chica de 13, 14 años ya es sorprendente; que hayan sido escritas durante un aislamiento forzado de más de 2 años las vuelven extraordinarias, sin más, por su madurez, la ausencia de resentimiento, su claridad. Obvio es decir que pertenecen a Ana Frank, que escribió en “la casita de atrás” -escondite de Ámsterdam donde trató de ocultarse de los nazis junto a su familia- su celebérrimo Diario: una libreta con tapas de tela que bautizó Kitty y rehízo en el ’44, tras oír en la radio que testimonios en primera persona serían recopilados tras finiquitar la Segunda Guerra Mundial. En estos días en los que se cumplen 75 años de su muerte en el campo de concentración Bergen-Belsen, sí que es un amparo repasar las edificantes letras de una muchacha que, en el peor escenario posible, no eligió recluirse pero igualmente mantuvo altos los ánimos. Por cierto: en un intento por acercar su figura al público más mocete, la Casa Museo Ana Frank ha convertido a esta icónica cronista del Holocausto en… youtuber, lanzando muy recientemente en formato videoblog una serie de 15 episodios que, a partir de extractos, traduce al visual sus vivencias y puede verse online.




La mujer de los lunares infinitos. Salvo que tenga que viajar para hacer acto de presencia en alguna retrospectiva o deba dar una interviú a cuento de alguna muestra, la rutina de Yayoi Kusama -la artista viva mejor cotizada del mundo- se mantiene prácticamente incólume desde la década del 70s: amanecer cada día en el instituto mental donde vive desde hace décadas, caminar diez minutos hasta su estudio, trabajar con su equipo unas 10 horas por día, seis días a la semana, “tejiendo” sus famosas “redes infinitas”; volver al hospital que es, por propia elección desde 1973, su casa. Como recupera la periodista Leticia García en un reciente artículo de la web Smoda, ese año tuvo Yayoi inquietante episodio alucinatorio: “Un día estaba mirando el estampado de flores rojas de un mantel. Y, de repente, lo vi también cuando miré al techo, cubría las ventanas, todo el cuarto. Hasta a mí misma. Me asusté, sentí que comenzaba autodestruirme”. No fue el primero, conforme relata la periodista: “Padecía desde niña un trastorno obsesivo compulsivo y utilizaba el arte para canalizar la neurosis provocada tanto por su entorno familiar (su madre la obligaba a espiar a su padre y a su larga lista de amantes para mantenerla al corriente), como por los horrores perpetrados por la II Guerra Mundial (tenía 16 años cuando estallaron las bombas atómicas)”. Si ese momento marcó un antes y un después que catapultó el retorno a su Japón natal fue porque -tras intentar abrirse camino en la escena arty neoyorkina sin demasiada suerte- había enfermado de depresión tras la muerte de su amigo y mentor Joseph Cornell. Ergo la decisión de ingresar poco tiempo después al hospital psiquiátrico Seiwa, en Tokio, donde planta definitivas raíces, creando obras donde ha sabido canalizar obsesión y acumulación en piezas donde la repetición casi compulsiva sigue patrones rítmicos.





La monja jerónima. “Vivir sola… no tener ocupación alguna obligatoria que embarazase la libertad de mi estudio, ni rumor de comunidad que impidiese el sosegado silencio de mis libros”, anotó Sor Juana Inés de la Cruz desde su celda del convento de la Orden de San Jerónimo, donde tomó votos perpetuos a los 19 y allí permaneció el resto de su días. Liberadora opción para esta brillante muchacha del 1600s que perseguía irrenunciable vocación por el estudio: si la universidad no estaba en las cartas para las mujeres, quedaba el claustro para que la prodigiosa y precoz Juana (que según se cuenta, aprendió a leer y escribir con apenas 3 añitos y a los 8 ya se había mandado su primera loa eucarística) despuntase el vicio por el conocimiento. Teología, astronomía, pintura, lenguas, filosofía; de todo estudió esta monja jerónima que amasó una nutricia biblioteca con más de 4 mil tomos y, como escritora, abordó desde poesía hasta teatro, desde opúsculos filosóficos hasta estudios musicales; también villancicos. En ocasiones, despertando tirria de la cúpula eclesiástica, que veía con recelo que una religiosa se ocupara de temas demasiado… terrenales. Que se dedique a rezar y cocinar, le dijeron; y ella respondió sin cortarse medio pelo: “Bien se puede filosofar y aderezar la cena”. Defensora del derecho de la mujer a la educación, entre sus obras más conocidas destacan Los empeños de una casa, El divino Narciso o Neptuno alegórico, que creó durante el Barroco, confinada, en territorio mexicano. Entre los versos más famosos de esta poeta, una de las voces más importantes del Siglo de Oro: “Hombres necios que acusáis/ a la mujer sin razón/ sin ver que sois la ocasión/ de lo mismo que culpáis”. O bien: “En perseguirme, Mundo, ¿qué interesas? / ¿En qué te ofendo, cuando solo intento / poner bellezas en mi entendimiento / y no mi entendimiento en las bellezas?”. Ni qué decir de… “Óyeme con los ojos, / Ya que están tan distantes los oídos, / Y de ausentes enojos / En ecos de mi pluma mis gemidos; / Y ya que a ti no llega mi voz ruda, / Óyeme sordo, pues me quejo muda”.


https://www.pagina12.com.ar/260225-aisladas-por-pura-rebeldia


martes, 2 de febrero de 2021

El Refugio de Tristan Tzara



Introducción

El movimiento dadaísta fue fundado por Tristan Tzara, escritor francés de origen rumano cuyo verdadero nombre era Samy Rosenstock, conjuntamente con Hugo Ball, Hans Arp y André Breton. Estaba a la cabeza del vanguardismo parisino y fue figura destacada en el mundo del arte europeo. Tristan Tzara fue quien encargó a Adolf Loos el proyecto para construir una casa en Paris.

En 1923 Loos fue invitado a participar en el Salón de Otoño de Paris, lo que acrecentó su popularidad dentro del mundo vanguardista parisino. En agosto de 1925 recibió el encargo de proyectar la casa Tzara anulando inmediatamente su empadronamiento en Viena y fijando residencia en la capital francesa. A través de la casa Tzara, Loos entró en el círculo vanguardista del escritor, pero no recibió los encargos que esperaba, se le pedía consejo y que hiciese proyectos, pero en el momento de realizar las obras se contrataba a sus colegas franceses, de hecho la Casa Tristan Tzara es la única realización de Loos en Francia.



"Dadá no significa nada."

— Tristan Tzara 

Fuente: Siete manifiestos dadá, Manifiesto dadá, 1918.

Situación

La vivienda se encuentra en Avenue Junot 15, distrito 18 de Paris, Montmartre, Francia, y destaca en medio de los edificios que la rodean por su diseño depurado y sus sencillas líneas. La parcela en la que fue levantada con 10,6 metros de ancho, fachada que da a la calle y 17,6 metros de largo, tiene una ligera pendiente.

Concepto

Loos recreó una arquitectura minimalista para un autor dadaísta, movimiento que se caracteriza por revelarse o burlarse del artista burgués y su arte. El arquitecto aplica su concepto de arquitectua espacial, el “Concepto Raumplan”, cada sala de la vivienda debe ser adaptada y decorada según la función para la que vaya a ser utilizada, cada ambiente arquitectónico es un fondo sensible y franco, decorado para sus habitantes, permitiendo a los mismos tomar posesión de ellos, sin límites, “cada espacio interior posee unas dimensiones propias.”

En esta obra Loos se adapta en su mayor parte a los deseos y necesidades de su cliente, sobre todo en el desarrollo de los ambientes interiores. La fachada principal queda ajena a dicha adaptación, ya que en ésta predomina una lógica radical del lenguaje y una imagen pública de sencillez de volúmenes, simetría, orden y proporción.

Concepto Raumplan

Según este concepto desarrollado por Adolf Loos, cada espacio interior posee unas dimensiones propias relacionadas con el carácter y el uso que se le dará, de forma que se crean células con alturas diferentes, pero conectadas entre sí, logrando cierta autonomía entre éstas, pero manteniendo relaciones visuales y funcionales. De ese modo, no hay una altura de techo constante y las pequeñas diferencias de nivel se salvan con escalones que comunican las zonas funcionalmente complementarias. Esta articulación espacial es lo que se conoce como Raumplan, y se da casi exclusivamente en la planta noble de la casa.

Descripción

BOCETO FACHADA

Su fachada de 5 plantas está dividida en dos partes, la inferior acabada en piedra se extiende a dos niveles y la superior revocada en blanco. Estos grandes muros que se curvan levemente hacia el interior, tienen ventanas relativamente pequeñas que le dan una presencia escultural. En las dos partes se alinean dos enormes entrantes, como excavados en la piedra, que ayudan a otorgar al proyecto un efecto casi monumental. La continuidad del muro de piedra que se convierte en la fachada del jardín consigue crear el efecto de continuidad.

En el más bajo de estos entrantes, a nivel de calle, se aprecian dos puertas, protegidas por el balcón superior, la de la izquierda conduce al garaje y la de la derecha es la entrada principal a la vivienda tras la cual hay un pequeño hall donde nace una escalera que discurre como en una fosa para conducir final¬mente al atelier del propietario.

El balcón está remarcado por una viga arquitrabe en cemento visto que evoca técnicas más arcaicas, entre el diseño y los materiales existe según Loos una estrecha relación dual: “el revoque es una piel y la piedra una estructura”.

Sintaxis constructiva

Esta obra destaca por la presencia simultánea de tres sintaxis compositivas diferentes en un mismo “texto” ( “Adolf Loos: teorías y obras”. p.188-189). Una escritura arquitectónica exterior, la fachada, una escritura arquitectónica interior, articulación espacial interna, y una escritura arquitectónica lateral, las otras caras externas de la casa.

  • La fachada

La composición geométrica de la fachada principal es sumamente elemental. Está dividida por los materiales, un cuadrado de piedra en la base y otro de revoque blanco en la parte superior. Seguramente influyeron en esta composición las particularidades del lugar, la Avenue Junot que lleva a la colina de Montmartre cruza terrenos muy abruptos que obligaban a una importante contención del terreno y sólidos cimientos.

La separación mediante los materiales de las distintas funciones del edificio, vivienda de alquiler en la primera planta y la casa del escritor en las dos últimas, también sirven a Loos como recurso táctico que le permite recortar dos cuadrados casi perfectos.

En el frente “blanco” de la fachada las aberturas están ubicadas siguiendo un riguroso orden. El elemento que domina la composición es el gran “vacío” central del balcón que da a la calle Junot, a el se ciñen las tres aberturas menores del nivel inferior, colocadas en absoluta simetría bilateral con respecto al eje geométrico vertical.

  • Restantes caras de la vivienda

A la radical lógica del lenguaje de la fachada se contrapone el “non sense” de las restantes caras del edificio que exponen una “escritura funcional”, cada elemento vale por la función que desempeña, dando como resultado una disonancia y un deliverado grado de provisionalidad aparente tan diferente del lenguaje arquitectónico interior. La fachada asimétrica del jardín consigue crear el efecto de que solo hay tres pisos.

  • Interior

En el interior de la casa Tzara, Loos continúa con su fascinante juego de espacios, es el lugar donde realmente se concreta la fuerza de su pensamiento arquitectónico. Excava y ensambla ambientes de distintas alturas dentro de un volumen unitario.

Observando la decoración original es fácil adivinar donde termina la obra arquitectónica y comienza la decoración del “dueño de casa”, lo cual cumple con los límites impuestos por el arquitecto, al arquitecto corresponde “el muro y el muble”. Queda un vacío en la casa que quien la habita tiene el derecho-deber de llenar con su privado “mal gusto”, Loos hace referencia a los gustos esotéricos de Tzara, quien colgó una máscara africana en el salón juntamente con diversos elementos exóticos y cuadros surrealistas de Hans Arp y Max Ernst.

Espacios

La casa sorprende por su puesta en escena, un collage de materiales y secuencia de espacios, de balcones y terrazas, de habitaciones simétricas y de anexos asimétricos.
La zona de vivienda de Tristan Tzara empieza en el tercer piso y se extiende a lo largo de todo el edificio.

  • Planta baja

Las dos puertas simétricamente ubicadas en la planta baja de la fachada llevan una al garaje y la otra a un hall de entrada. En este hall solo se ubican dos puertas, una hacia el sótano y sala de máquinas, otra hacia el garaje y en el nacen las escaleras que ascienden a los pisos superiores.

  • Primer piso

En esta planta se encuentra el departamento que se dedica a alquiler, con un amplio balcón sobre la avenida. El acceso se realiza a través de un patio techado que está ubicado en la fachada lateral del jardín, donde unas escaleras llevan hasta el departamento.

PLANTA NOBLE
  • Segundo piso

La escalera principal no desemboca en el primer piso sino que accede directamente a esta segunda planta, a un vestíbulo en el que nace la escalera que comunica con el resto de la vivienda, un vestidor y la bodega. Sobre un lateral de este segundo nivel se encuentran las cocinas de las dos viviendas.

  • Tercer piso

La tercera planta corresponde en realidad la primera de la vivienda del dueño. Esta planta pricipal, la planta noble de la casa, acoge un salón-comedor en un nivel ligeramente superior al resto de la planta, con balcón a la Avenida Junot y chimenea, biblioteca, salón para las señoras y una antecocina, estos últimos ambientes en un nivel ligeramente inferior al del salón. En esta planta el juego de alturas hacen que las paredes adquieran un carácter tectónico especialmente marcado a través de los pilares, las pilastras y los entrantes murales.

  • Cuarto piso

En el cuarto nivel se encuentran los dormitorios con una terraza

  • Quinto piso

En este nivel se proyectó otra gran planta habitable aunque nunca llegó a terminarse completamente.

Materiales

Al igual que el zócalo inferior de la fachada que da a la calle, los muros de contención del terreno en pendiente son de piedra al descubierto. Las dos puertas principales son de madera con pequeños vidrios opacos enmarcados que también coronan la parte superior.

Mientras que en las viviendas vienesas Loos solía revestir las paredes con roble y dejar las vigas vistas, en su vivienda parisina se limita solo al revestimiento de los pilares con planchas atornilladas de madera contrachapada. Las paredes y los techos fueron revocados y pintados con color.

La chimenea del salón tiene un frente de mármol, y en los suelos se combinaron madera y cerámicos.


https://www.urbipedia.org/hoja/Casa_Tristan_Tzara
https://structurae.net/en/media/35964-tristan-tzara-house-paris
https://citas.in/frases/60367-tristan-tzara-dada-no-significa-nada/
http://socks-studio.com/2013/11/13/adolf-loos-tristan-tzara-house-paris-1925-1926/
https://es.wikiarquitectura.cohttps://draft.blogger.com/blog/post/edit/228787287723518540/9072447554067384566m/edificio/casa-tristan-tzara/


miércoles, 27 de enero de 2021

El viatge de Mateo Vilagrasa


"La vida es un fraude, solo queda el arte"



"Viatge d'hivern", un retrat de Mateo Vilagrasa i la seva obsessió per la vida
Retrat de Mateo Vilagrasa, un dels grans artistes de finals del S.XX, una ànima nòmada que, a través de l'art, els viatges i una mirada interior, buscava una raó a l'existència

Mateo Vilagrasa, un dels grans artistes de finals del segle XX, preparava la seva última gran exposició intentant reivindicar d'una vegada per totes el sentit de la seva obra. Després de tenir un accident que el va deixar tetraplègic l'any 2006, Vilagrasa s'entrega en cos i ànima a entendre i reflexionar sobre la seva obra, la qual contempla i ordena, incapaç de pintar mai més, a través d'un ordinador. Mentrestant, assegut en una cadira, continua reflexionant sobre què han significat per a ell les seves pintures, filosofa i medita sobre el sentit de la vida, de l'art, de la veritat i de la soledat.

El seu passat ple de vivències i d'explosió creativa es veu interpel·lat per un present mancat de tot el que el definia, sense creació artística i sense nomadisme.



El documental, dirigit per Ana Sanmartí, acompanya en Mateo en el seu procés de reflexió durant el dia a dia de tot un any a la Cardosa, el castell on viu, i assisteix al diàleg amb seus els amics, personatges importants del món de la cultura, filosofia i política. A través d'ells, en Mateo qüestiona i intenta donar sentit a la seva vida anterior, i, amb ella, a tot el seu llegat artístic.

El 16 de novembre del 2018, i mentre encara s'estava gravant el documental, Vilagrasa mor als 74 anys. Sobtadament, el documental que volia reivindicar el seu nom, el seu llegat i traspassar els dubtes i reflexions de l'artista a l'espectador, es transforma en un treball pòstum de l'artista. La peça pateix una metamorfosi i acaba transformant-se en un testimoni de la vida i la mort de Vilagrasa. Se'n reprèn el rodatge sis mesos després de la seva defunció.

"Viatge d'hivern" es converteix així en un diàleg entre Ana Sanmartí, que intenta descobrir qui era el veritable Mateo Vilagrasa, i el mateix artista, que s'expressa a través dels records, de cintes antigues, i de les seves persones més properes, que intenten honrar la seva memòria.




Fitxa tècnica
Direcció: Anna Sanmartí
Guió: Anna Sanmartí, Rafael Molés
Realització: Anna Sanmartí i Ventura Durall
Productor executiu Bas: Valti Roda
Productor executiu Suica: Natalia Maestro
Productor executiu TVC: Jordi Ambròs
Productor delegat TVC: Daniel Barea
Director fotografia: José Luis González Iglesias i Àlex García
Muntatge: Pepe Andreu
Director de producció: Patricia Velert i Lídia Pradas
Música: Alberto R. Lucendo
Lingüista: Jordi Mir
Grafisme: Sara Marco
Veu en off: Anna Sanmartí


"Viatge d'hivern" és una producció de Broadcaster Audiovisual Services, SL, en coproducció amb Televisió de Catalunya, Suica Productions, SL i Nanouk Films, SL, amb la col·laboració de la televisió valenciana À Punt i el suport de l'Institut Català de les Empreses Culturals (ICEC), l'Institut Valencià de Cultura (IVAC) i la Fundació Mateo Vilagrasa.




https://www.ccma.cat/tv3/el-documental/el-documental-estrena-viatge-dhivern-un-retrat-de-mateo-vilagrasa-i-la-seva-obsessio-per-la-vida/noticia-amp/3071321/?__twitter_impression=true&fbclid=IwAR0MwFtu2_7FTBf7NPCKhS9k3e7M323FpyuqcxV0rELUypLj4E0gwfbkWb8


lunes, 25 de enero de 2021

Espíritu de cabaña


La casa viajera

Yo tenía una cabaña en el bosque.
Ya, ya sé que no empieza así, sino: “Yo tenía una granja en África”, pero el caso es que nunca he tenido una granja en África, solo una cabaña en el bosque. La cabaña, en realidad, no era mía, aunque me permitían utilizarla, y el bosque… era un bosque.

André Lhote, Cabañas en Piquey, Musée des Beaux-Arts de Bordeaux, 1912

Entre los catorce y los quince años disfruté de muchas noches solitarias en aquella cabaña. Cuando llovía, dormía con la puerta abierta para compartir el regocijo de los árboles y dejar que me alcanzasen todos los olores y sonidos del bosque. No cabe duda: Gaston Bachelard tiene razón cuando dice que la cabaña es “tan simple que no pertenece ya a los recuerdos, a veces demasiado llenos de imágenes. Pertenece a las leyendas”.

Paul Gauguin, Cabaña bajo las palmeras, Musée de France, París

No, no voy a hablar de la cabaña primitiva de Laugier, sino de otros asuntos, como las cabañas arbóreas de los wookiees en el planeta Kashyyyk. ¿Cabañas circulares construidas sobre plataformas elevadas adosadas a los troncos de los árboles? ¿Qué más se puede pedir? Una sola cosa: que el árbol sea capaz de desarraigarse y caminar o, mejor aún, que pueda transformarse en un árbol volador.

Steve Binder, Star Wars Holiday Special, 1978

Esperad, contentémonos con vivir en la copa de un árbol o en su tronco antes de ponernos en movimiento.

Jacek Yerka, Árbol

Jacek Yerka, Árbol
Jacek Yerka, Otoño

Remedios Varo, Arquitectura vegetal, colección particular, 1962

Jacek Irzykowski, Árbol

Cabaña en un bosque

“Una cabaña no es una casa –nos recuerda Alicia Guerrero Yeste en su texto Un espacio vital, publicado en Exit Express en 2011-. Significa cobijo, pero implica un completo distinto sentido de cobijo al que ofrece la casa. El cobijo de la casa es el del bienestar y la estabilidad. El cobijo de la cabaña, en su deseada sencillez y austeridad extrema, es el de la incertidumbre y la transformación. La cabaña es el cobijo del que se despoja, del que se retira, deseando soledad y silencio, depuración y purificación”.

Vincent van Gogh, Cabañas en el campo, colección particular, 1889

Cabaña de Virginia Woolf en Monk's House

La cabaña es, también, el lugar donde la soledad y la desnudez urden sus creaciones. Son muchos los escritores, músicos y filósofos que han requerido de la cabaña. Acude a la memoria, de inmediato, el nombre de Henry David Thoreau, pero también podemos pensar en George Bernard Shaw, Virginia Woolf, Dylan Thomas, August Strindberg, Martin Heidegger, Ludwig Wittgenstein, Gustav Mahler, Edvard Grieg. Recordamos, asimismo, el deseo de Friedrich Nietzsche de construirse una cabaña en Sils-Maria.

Eduardo Outeiro, Cabaña de Edvard Grieg a orillas del lago Nordas

Sobre este tema se publicó en 2011 el libro Cabañas para pensar, editado por Alberto Ruiz de Samaniego y José Manuel Mouriño y con fotografías de Eduardo Outeiro. En la primavera de 2015, con el mismo título y con Alberto Ruiz de Samaniego y Alfredo Olmedo como comisarios, se ha celebrado una exposición en el  Círculo de Bellas Artes de Madrid.

Eduardo Outeiro, Cabaña de Gustav Mahler en Klagenfurt

¿Qué se hace en la cabaña? Ya nos lo ha dicho Alicia: despojarse, transformarse. Vivir. Crear. Wittgenstein nos cuenta sobre su vida en la cabaña de Skjolden: “Mis días aquí transcurren entre la lógica, silbar, pasear y estar deprimido”. Perfecto.

Cabaña de Ludwig Wittgenstein en Skjolden

La cabaña nos permite estar dentro y fuera al mismo tiempo. Estar dentro, por supuesto, porque para eso es cobijo, pero con un modo de estar dentro que incluye el entorno e incorpora los árboles, el cielo, las rocas, la tierra, el agua que nos rodea. Solo tienes que dejar la puerta abierta para que el bosque penetre con todos sus colores, sus voces, sus aromas; basta con que tiendas la mano para acariciar las hojas de los árboles, la rugosidad de sus troncos, los perfiles de la piedra, la textura de cada superficie. Solo tienes que ofrecer tu rostro a la lluvia y el sol, tu cuerpo al aire.

Paul Cézanne, Sendero en el bosque, colección particular, 1902-06

Siempre habrá quien te diga que cierres la puerta de la cabaña, porque se cuentan historias terribles acerca de un lobo que merodea por el bosque. Pero eso es lo normal, ¿no? ¿Qué sería de un bosque sin su lobo, su bruja y sus niños perdidos?



La cabaña exige el retiro y también la pequeñez. En algunas de las pinturas de Remedios Varo, la vivienda se amolda al cuerpo de su habitante, lo ciñe, al tiempo que muestra en su interior imposibles extensiones de puertas, pasillos, escaleras. El espacio se transforma, se abre a otras dimensiones, se expande y se contrae. Vive.

Remedios Varo, Jardín del amor, 1951

Remedios Varo, Catedral vegetal, 1957

La imagen que acabamos de ver nos abre otro camino, al que ya he aludido al comienzo del texto. La cabaña, como la casa, es quietud, recogimiento, reposo, es el lugar que alberga nuestro sueño y nuestro descanso. Pero, ¿y si es una casa viajera? ¿Y si está provista de ruedas, de hélices, de velas? ¿Y si puede navegar?

Remedios Varo, Caravana, 1955

Remedios Varo, Emigrantes, 1962

Remedios Varo, Hallazgo, 1956

¿Y si, ya se trate de casas o de cabañas, vuelan? ¿Os imagináis poder sobrevolar fronteras, alambradas, muros, todo lo que cierra y encierra y causa tanto sufrimiento? 

Xul Solar, Vuel Villa, Museo Xul Solar, Buenos Aires, 1936

Laurent Chéhère, Casa voladora

Amy Casey, Arquitectura en el aire, MOCA, Cleveland, 2009

Interior y exterior, quietud y movimiento. En la contradicción decimos quiénes somos.

Paul Klee, Casa giratoria, 1921

Hoy me despido con un poema de Yeats y con la música de dos habitantes de cabañas: Edvard Grieg y Gustav Mahler.

Me levantaré e iré ahora, iré a Innisfree;
Construiré una cabaña pequeña, de barro y cañas
Tendré allí nueve surcos de habas y un panal de abejas,
Viviré solo bajo el claro de los altos zumbidos
Y allí tendré paz, porque la paz cae lentamente
Desde los velos de la mañana hacia donde los grillos cantan
Allí la medianoche es clara, la luna un resplandor púrpura,
Y la tarde se llena de alas.
Me levantaré e iré ahora, para siempre, noche y día
Escucho al agua del lago besar suavemente la costa
Mientras me detengo en el camino, o en el asfalto gris,
En lo profundo del corazón, la escucho.
 


(William Butler Yeats, La isla del lago Innisfree, 1888)




Fuente: https://carmenpinedoherrero.blogspot.com/2015/09/la-casa-viajera.html